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Manitas de cordero y Freud

"¿Cuántas personas de este mundo son como yo?"
'American Psycho'

Bret Easton Ellis

Nos emboban los crímenes. A mí también. No los delitos, no el precario asaltante famélico, el desgraciado patibulario de abandono y tóxicos. Nos encantan los crímenes que podríamos cometer, el del buen ciudadano que desata su crueldad, el descuartizador del sótano que siempre saludaba, el respetable padre de familia serial killer en la intimidad.

No hay noticia nacional o internacional que no ahogue un buen crimen. No es sólo morbo. Es fascinación. ¿Por qué nos encantan los asesinos en serie, sobre todo si son gente respetable, buenos vecinos...? ¿Qué pequeño monstruo criminal llevamos dentro?

Los crímenes, los móviles, las coartadas... El lugar del crimen y el traslado del cuerpo sin vida. El arma homicida. Nos encanta el lenguaje de novela negra. Hasta a Rajoy cuando le preguntan por lo de Bárcenas se le va la olla y dice –con voz de mafioso- “Nunca podrán demostrar nada...”

Acepto que paladear el crimen que comete alguien como nosotros mismos, juzgarlo deleznable o inexplicable con la serena seguridad de quien apenas puede sustraerse a la imagen de la reconstrucción de lo hechos –a ser posible con cámara subjetiva- nos permite –como decía Freud- dar inocente rienda suelta a nuestros demonios, jugar a ser verdugos sanguinarios un ratito, monstruosos criminales capaces de todo... pero sin tener que mancharnos las manos de sangre fresca; sin pagar ni el precio penal ni tampoco el moral de reconocernos en esos criminales "tan malos" y tan parecidos a nosotros mismos.

Tal vez esta forma vicaria de cometer “los más horribles crímenes” sea una manifestación benigna de la patología criminal o, tal vez, sea todo lo contrario, la forma en la que la salud mental generalizada resuelve sus frustraciones y conflictos sin causar daños reales con pobres niñas reales pagando el pato de nuestras dolorosas neurosis y miserias. Como si la diferencia estadística en el criminal record del género femenino fuera la compensación de un mayor interés por el más refinado género negro.

En cualquier caso me derrumbo y confieso que mi pasión por esta receta de manitas de cordero debe ser otro síntoma más de este tipo de personalidad. Es criminal, descuartizadora, necrófaga y alevosamente riquísima.

Mi familia -de momento- puede descansar en paz...

Manitas de cordero

Ingredientes

7 manitas de cordero recién descuartizadas, 1 cebolla, 1 pimiento rojo seco, una guindilla (opcional), 1 tomate maduro, 4 dientes de ajo, cúrcuma, pimienta blanca, laurel, sal, una cucharadita de harina (poca), aceite de oliva virgen extra, harina y huevo para rebozarlas.

Procedimiento

Cocer las manitas de cordero con sal, laurel y unos granos de pimienta blanca, he utilizado la olla rápida unos 27 minutos.

Sofreir la cebolla y los ajos muy picaditos con un gran cuchillo brillante y, a baja temperatura, poner el pimiento rojo seco, troceado groseramente y en pedazos grandes. Y la guindilla, si nos gusta un poco picante.

En la salsa echar el tomate picado, poner un poco de cúrcuma y pimienta molida, una vez suficientemente pochado, echar la pizca de harina y remover.

Sacar con delectación las manitas del agua de cocción.

Echar como un poco del agua de cocción de las manitas en la salsa que hemos ido preparando y dejar cocer unos minutos.

Rebozar en huevo y en harina las manitas, freir con maldad.

Una vez fritas colocar sobre la salsa y dejar cocinando unos cinco minutos más para que parezca un accidente.

Chorretosamente deliciosas...

Por cierto, cuando empecé a llevar temas penales, muy joven, me esperaba otra cosa. No sólo no he visto un solo crimen del que poder sentirme orgullosa –sólo desgraciados delincuentes sociales, descerebrados más o menos intoxicados y algún malvado avaricioso capaz de vender por un euro la infancia de todos los niños del mundo pero, por supuesto, incapaz de cometer él mismo un arañazo pasional.

En fin. Profesionalmente soy un acto fallido, un fracaso freudiano.


¡¡Dí si TE GUSTA!!

Comentarios

09/10/2013 0:04:17

Pero qué rebién me escribes...

Pablo

28/09/2013 21:59:55

Je, je ..solo es lo más profundo de mi... Y de ti. Bss

28/09/2013 19:48:15

Gloria, empiezo a tenerte un pocode "repecto"..... La proxima vez que nos invites a tu casa a "merendar" me miraré las espalda, comprobaré que el cuchillo de la tarta sea innocuo y probaré la comida solo después de ti...

monica

28/09/2013 15:11:57

Realmente apetecible. Enhorabuena por el blog.

Federico

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