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Archifamoso Bizcocho de Yogur, con truco

y el papelón que tenemos encima

Esta mañana he leído dos artículos que me han gustado mucho, uno de Vicenc Navarro y otro de Amador Fernández Savater.

Ayer tuve el juicio de aquella historia que conté hace unas semanas, una chica de 27 años, embarazada, con un trastorno bipolar, un novio esquizofrénico y un mogollonazo provocado por la infección de una candidiasis causada por la inveterada afición del susodicho a frecuentar prostitutas. No te lo vas a creer: ¡siguen juntos!, bueno como el Guadiana. Una historia muchunga y de las que siempre, siempre, acaban mal.

En otro asunto hoy he estado negociando –con la abogada de la otra parte- un Convenio para la regulación de la custodia de dos menores. Mi clienta, de oficio, una chica -de 20 años- que cede la custodia de sus hijos al padre. Ella no tiene ni casa, ni trabajo, ni estudios... y ahora está conviviendo con una tía que vive a 50 km de Madrid y que, para tener un poco de dinero, se ha visto obligada a pedir en la puerta de una iglesia.

Los dos artículos que he leído hablan de las circunstancias sociopolíticas y la incidencia de las políticas económicas en la sociedad española. Con ambos estoy de acuerdo.

Ahora bien ¿cómo conseguir que una persona asuma responsablemente el control de su vida?, ¿cómo hacer que sea capaz de articular de forma sensata una solución adecuada a sus problemas?, pues supongo que con sensatez y desde luego no considerándose aislada de unas circunstancias sociales que determinan tu lugar en el mundo ¿podría llamarse empatía social?

Educación y sentido crítico van de la mano, no hay solución a cualquier problema que pase por la precipitación, por la irreflexión, ni por supuesto por dejarse llevar por la torpeza de ver el aquí y el ahora, sin levantar la mirada...

¿Dónde acaba lo psicológico y dónde empieza lo social? Es obvio que hay una zona amplia de intersección, donde la solidaridad y las políticas basadas en el interés general configuran una sociedad con menos curvas en el camino, pero no es menos cierto que hay actitudes para las que siempre habrá crisis.

No sé cuándo acabará esto de la crisis, supongo que cuando las mentiras dejen de creerse o cuando la dignidad sea mayor que el miedo de perder lo que ya no tengamos. La experiencia de estas políticas en la primera mitad del siglo XX nos dan respuestas aún más tenebrosas.

Pero si algo bueno debiera quedar no es sólo la constatación de que las políticas económicas del siglo XIX producen sociedades decimonónicas (en gran medida es lo que se pretende), no sólo que nuestra vida depende mucho más de cuatro corporaciones estructuralmente corruptas corruptas que de nuestros esfuerzos, sino también en reaprender que la felicidad no está en la emulación de símbolos en la ropa que vestimos o del coche que nos lleva al insulso centro comercial, no en el último gadget 2.0 para esconder nuestra desnuda soledad... sino en las relaciones que construimos a nuestro alrededor, en la mutua ayuda, en la conversación cercana, en la belleza de lo cercano, en el humilde y sólido aprendizaje, en la confianza mutua, en compartir un café con un barato y delicioso bizcocho de Yogur.

Lo que cuesta –en fin- tiempo y dedicación.
Y no dinero.

Bizcocho de Yogur (A mi manera)

INGREDIENTES

3 huevos,
1 yogur griego,
medio tetrabrik de nata,
una medida de yogur de aceite de oliva,
dos medidas de yogur de azúcar,
tres medidas de yogur de harina integral (que la refinada es mumala,
un sobre de levadura.

PROCEDIMIENTO

Mezclar todos los ingrediente, echar en un molde (como de plum cake) con papel vegetal y meter en el horno precalentado a 170 grados durante 50 ó 55 minutos. Tapar casi al principio de la cocción con papel de plata para que no se queme demasiado.

Un clásico que nunca defrauda y muy, muy proletario.

Comentarios

05/05/2012 20:05:20

rico,rico,rico delicious

antonio

11/04/2012 22:57:33

Sinceramente, creo que todos necesitamos un rico bizcocho de yogur acompañado de buenos amigos. Y el que no lo necesite, que se anime a probarlo aunque sea en soledad. Mal no le va sentar. Gloria, tengo que felicitarte por tu estilo literario, la temática que tratas, y tu capacidad para lograr encontrar una relación ideal entre dos cosas tan dispares. Ah, y tu natural manera de contestar a tus propias preguntas. Simplemente, me encanta. !Enhorabuena por el espacio que has creado! Un abrazo.

Toi

16/03/2012 11:30:42

Tomo nota del azúcar moreno, ¡buena idea!

Gloria

16/03/2012 10:47:23

Riquísmo Yo lo hago sin nata y con una medida de azucar blanca y otra morena. Acabo de desayunar y ya estoy salivando ;-)

Esther

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